sábado, 10 de noviembre de 2007

Proceso de Germinación.


Las semillas pueden mantenerse dormidas o inactivas hasta que las condiciones sean apropiadas para germinar. Todas las semillas necesitan agua, oxígeno, y una temperatura apropiada para germinar. Algunas semillas también requieren luz apropiada. Algunas germinan mejor con luz total mientras que otras requieren oscuridad para germinar.
Cuando una semilla se expone a las condiciones apropiadas, agua y oxígeno son tomados a través de la cáscara de la semilla. Las células del embrión comienzan a agrandarse. Entonces la cáscara de la semilla empieza a abrirse y la raíz o
radícula emerge primero, seguido por la plúmula que es como un brote muy pequeño que contiene hojas y tallo.

Muchas cosas pueden causar una pobre germinación. Un riego muy frecuente hace que la planta no tenga suficiente oxígeno. Plantar semillas demasiado profundo puede causar que la planta utilice toda su energía almacenada, antes de alcanzar la superficie del suelo. Las condiciones secas causan que la planta no tenga suficiente humedad para comenzar el proceso de germinación y para su crecimiento.
Algunas cáscaras de semillas son tan duras, que el agua y el oxígeno no pueden pasar a través de ellas hasta que la capa se rompa. Humedecer o raspar las semillas ayudará a romper la cáscara de la semilla. Las campanillas moradas y las semillas de acacia son ejemplos. Otras semillas necesitan ser expuestas a temperaturas apropiadas. La semilla de manzana no germinará a menos que tenga temperaturas frías por un período de tiempo.